La vida de Ana María Matute

Ana María Matute nació el 26 de Julio de 1925 en una familia acomodada de la burguesía catalana. Es la segunda de cinco hermanos, madre castellana y padre catalán; propietario de una empresa de paraguas. Tenía mejor relación con su padre puesto que le explicaba historias fantásticas.

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La autora pasó gran parte de su niñez enferma, a los cuatro años estuvo cerca de morir por una infección de riñón. Con ocho volvió a enfermar por lo cual la enviaron a Mansilla de la sierra con sus abuelos a vivir. Matute vivió también en Barcelona, Castilla y Mallorca. Se educó en un colegio religioso en Madrid, que aparece constantemente en su obra (Luciérnagas o Paraíso Inhabitado).

Cuando alcanzó los diez años de edad estalló la guerra civil, hecho que determinó su trayectoria literaria y su vida a lo largo de esta. Perteneció a la generación de los niños asombrados o niños de la guerra.

A los diecisiete años escribió su primera novela: «Pequeño teatro», que fue publicada tres años después.

En 1952 se casa con el escritor Eugenio de Goicoechea y dos años después tuvo a su único hijo, Juan Pablo. Diez años después de tortuoso matrimonio y penalidades económicas, la autora se separó de su marido ya que anteriormente el divorcio era poco común y también mal visto.

En ese entonces era costumbre darle la tutela al padre así que le quitaron a su hijo cuando este tenía solo ocho años. Después de un par de años de solo poder verle los sábados, gracias a la amabilidad de su suegra, Matute consigue por fin la custodia de su niño, el que constituyó una gran influencia para sus relatos infantiles. En esa época Ana María Matute empieza a viajar a los Estados Unidos para dar clases en las universidades de Oklahoma, Indiana y Virginia.

Desde entonces la autora vive unos años de gran plenitud con la tutela completa de su hijo. Encontró el amor al lado del empresario francés Julio Brocard, con el que compartió la pasión por viajar. Matute además de escribir empezaría a dedicarle tiempo a otros hobbies como la carpintería, la joyería, la pintura…

Dejó de tener problemas económicos. Parecía que todo le sonreía pero paradójicamente la autora entró en una gran depresión, tras la muerte de su gran amor, y esto le comportó casi veinte años de sequía literaria. Esta época fue muy dura para la autora, llena de miedos, quizá fue la época más oscura de su vida.

Unos años después publica «Olvidado rey Gudú» y es elegida académica de la Real Academia Española de la Lengua donde ocupó el asiento K y se convirtió en la tercera mujer aceptada en la academia, en sus 300 años de historia.

Matute se convierte también en miembro honorario de la «Hispanic Society of America». Existe un premio que lleva su nombre y sus libros han sido traducidos a más de 10 idiomas. Recientemente, en 2007 recibe el premio Nacional de las Letras Españolas al conjunto de su labor literaria y en 2010 se le concede el premio Cervantes, el más prestigioso de la lengua española. En 2012 formó parte del jurado del Premio Miguel de Cervantes y en 2014, a sus 87 años, anunciaría su última obra: Demonios familiares.

La autora morirá en Julio de 2014, rodeada de sus seres queridos y con un homenaje de tres días en el tanatorio de Pedralbes, Barcelona.

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