El surrealismo

Término originalmente sugerido por Apollinaire (1917) el surrealisme proviene del francés y significa «sobre el realismo». Poco después lo retomará André Bretón en su Primer Manifiesto Surrealista en el año 1924. Y es que, tendremos muchos –ismos durante la primera mitad del S. XX, coincidiendo en su contexto histórico con la Primera guerra mundial, cuya devastación, maldad y frialdad repercutió en la ideología de una gran parte de la sociedad. Se trata de un movimiento artístico y literario cuyas obras intentan evocar el  mundo inconsciente y subjetivo del individuo, no busca seguir ninguna tradición estética, sino explorarse a uno mismo. 

¿Por qué cobra tanta importancia el subconsciente? Podemos pensar que debido a lo visto y vivido durante la primera década del siglo XX, el hombre occidental deja de confiar en la razón, cuyas consecuencias se reflejaron en la gran guerra. Esto hace que personajes como Freud, -psicoanalista que consiguió ser una de las mayores influencias del Surrealismo gracias a sus descubrimientos; nos da a conocer el subconsciente, gracias a la indagación del mundo de los sueños. En efecto, el yo está formado por nuestra parte consciente y el subconsciente: aquel lugar donde escondemos nuestros más primitivos miedos y deseos, donde encontramos la imaginación pura, y aquel lugar que más dice de uno mismo. Es difícil saber que esconde nuestro subconsciente, por eso la herramienta de los sueños es tan alabada.

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En los sueños se representa aquello que esconde nuestro subconsciente en forma de imágenes oníricas – símbolos -. Estos símbolos pueden resultar, en gran medida, irracionales y sin ningún sentido para los ojos de nuestra conciencia, pero todos ellos constituyen aquello que nuestro subconsciente quiere comunicarnos, y esa es la forma más fiable y  cercana de conocerse a uno mismo, a ojos de los surrealistas y del mismo Freud.

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Para conocer el subconsciente y por ende conocerse más a uno mismo; los surrealistas harán grandes innovaciones en la técnica artística y literaria; y en los géneros de ésta última. El conocimiento del subconsciente implica nuevas maneras de producir el arte, y esta producción son simples juegos para el autoconocimiento. De esta manera surgirán:

– La escritura automática: Se trata de escribr la primera palabra que te venga a la mente, después escribe otra, sin que tenga ninguna conexión con la primera, de esta manera se accede a nuestros pensamientos más inconscientes. Se trata de dejar actuar a la imaginación sin censurarla con la razón, por ello, al escribir rápido el artista dificulta que la razón intervenga.

– «El libro objeto»: Arte y literatura se funden. Como hemos dicho los surrealistas estarán en contra de los géneros, y harán  todo lo posible para crear nuevas formas de plasmar su reproducción artística. En los libros objetos se plasmarán poesía e ilustraciones, collages, información útil, panfletos. Toda una ensalada de arte. ¿Por qué es necesaria la limitación que existe del arte y la literatura? «Les mains libres» de Man Ray y Eluard nos muestran un ejemplo de libro objeto.

– Caligramas: Poemas cortos que forman una imagen, habitualmente crean la imagen a la que se refieren las palabras del poema. Son visuales y agradables de ver.

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– El cadáver exquisito: Consiste en la escritura en grupo, cada integrante escribirá una frase y luego la ocultará dejando visible la última palabra a partir de la cual tendrá que escribir una frase el siguiente integrante del grupo. El nombre de este juego surge de la primera vez que se jugó a este juego.

En definitiva se buscaba hacer trabajar al inconsciente, a la más pura imaginación, de forma rápida e inconsciente, para sacar a relucir aquello que guardamos en nuestro interior. Toda una revolución para el arte.

 

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No te pierdas nuestro siguiente post sobre El mundo de los Sueños, o la reseña del libro «Sueños Lúcidos»

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