Las hadas en la Literatura y la mitología

Las hadas son seres maravilloso, cuyo origen es el folclore europeo. A pesar de ello, destacan en mitos helénicos y latinos – en cuanto a referencias a ninfas o dríades -, cuya influencia apreciamos hoy en dia en nuestra concepción de este ser mitológico. Se suele relacionar al concepto “hadas” (‘’destino’’, en latín) a mujeres de gran belleza, con el don de tener poderes sobre la naturaleza y capaz de interferir en la vida de los mortales. Las hadas siempre viven en lugares maravillosos; ajenos de los ojos de la corrupción del hombre mortal. Por otro lado, tenemos un contramito que rodea la historia de este peculiar personaje. Las hadas pueden ser malvadas, embaucadoras, encarnando la tentación, la brujería. Como vemos, su noción puede ser dispar.

 Siguiendo el rastro de las hadas en la mitología y en la literatura, las hadas eran llamadas “criaturas del aire” y podemos comprobar que para la mitología nórdica, las hadas son mujeres que, al cometer un atentado contra la naturaleza, recibirán el eterno castigo de vivir bajo la apariencia de un insecto volador.

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Por otro lado, para la religión cristiana tenía una versión denigrada de las hadas; ya que eran consideradas ángeles pecadores y rebeldes. Aun así, la mayoría de mitos da a las hadas un lugar privilegiado en el mundo de los poderes de la naturaleza.

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Las vemos también durante la edad media; en cuentos de hadas medievales. Contaban en la mayoría de cuentos el enlace entre un ser mortal y uno mágico en un amor eterno; con un final feliz o uno trágico. Este amor sería inexorablemente problemático, pues no debía haber relación entre mundo mágico y no mágico, la unión de estos es, generalmente, inviable. Por otro lado, vemos la inclusión de estas mujeres como mediadoras entre amantes.

Ya en época renacentista y en posteriores; encontramos a estos personajes en escritores tan emblemáticos como Shakespeare. En “El sueño de una noche de verano”, compuesta a finales del S. XVI; encontramos a Oberón y Ttitania – Reyes de las hadas – entre otros.

Un poco más adelante del camino, en pleno S. XIX, millones de paisajes de extensos prados verdes fueron testigo de la revolución industrial. Como todo hecho tiene su consecuencia en arte; las pinturas e imágenes de hadas y duendes fueron una especie de reacción en torno a la nostalgia, que preparó a artistas a desprenderse de su cercanía ancestral a la naturaleza. También fueron recuperadas de mitología popular, tan buscado en época romántica (en pro a la búsqueda de lugares exóticos y atemporales).

Y actualmente, se manifiestan en literatura infantil, películas, tradiciones, cogiendo otra vez la imagen de reinas de la naturaleza. Con el don de actuar como si pertenecieran a ella; volverán a ser seres angelicales, justos, buenos, reflejando la belleza… Cobrando importancia en la gran pantalla (véase Campanilla, Barbie, o la recuperación de cuentos infantiles en el cine. ) Podemos avistar cuentos de hadas en la literatura actual de Laura Gallego o Kate Morton, o las pequeñas que aparecen en Fairy Oak – muy recomendada para niños – y en clásicos tan antiguos como con los hermanos Grimm, Andersen, Perrault…

No te pierdas nuestro próximo post sobre hadas en la pintura.

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