Realismo mágico literario: Autores y obras

 

En el ámbito literario, lo primero que se debe observar, es el que el movimiento será altamente acogido y expresado por un sinfín de autores mostrando su apogeo en la literatura de mitad del siglo XX en Latinoamérica.

En cuanto a menciones, el término una vez pronunciado por Franz Roh se traslada al ámbito de la literatura gracias a Arturo Uslar Pietri, que indica acerca de los cuentos venezolanos que “Lo que vino a predominar en el cuento y a marcar su huella de una manera perdurable fue la consideración del hombre como misterio en medio de datos reales (…) Lo que a falta de otra palabra podrá llamarse un realismo mágico.”

De esta manera vemos cómo nace el realismo mágico en literatura, en su primera definición, señalando la convivencia en un mismo espacio de “el hombre como misterio” y “datos reales”; que nos remite a la definición que conocemos de Realismo mágico. Y siguiendo la acepción en el mundo pictórico, el encuentro de un elemento maravilloso o mágico inscrito en un paisaje propio del realismo, verosímil, llegando incluso a la crudeza de lo real, se mantiene.

Lo reseñable principalmente es la gran acogida que se hizo del realismo mágico en Latinoamérica, de forma paralela al boom de la novela experimental hispanoamericana. Algunos críticos lo correlacionarían con la convivencia entre las nuevas tecnologías y la perdurabilidad de los mitos y leyendas de su propia cultura.

El realismo mágico encuentra refugio en cuentos y relatos, pero también algunas novelas serán consideradas altamente representantes de él. Cada uno de los autores exponentes le daría su lenguaje especial en relación con lo que esta nueva forma de escribir les hacía expresar.

 

  • Gabriel García Márquez

Cien años de soledad es la novela que nos viene a la mente cuando pensamos en el realismo mágico literario, creada por Gabriel García Márquez. La novela es del 1967, y si algo podemos reseñar, es que el realismo mágico no es algo que empape de forma absoluta todo el relato, como si se tratase de un género (policíaco, de aventuras…), sino que concretamente este, va haciendo pequeñas apariciones a lo largo del relato, pues como hemos mencionado, la contextualización del realismo mágico tiene que ser en efecto, realista.

La novela está protagonizada por diversas generaciones de la familia Buendía. Esta es una novela que, enmarcada en una Colombia contemporánea, la aparición de diversas leyendas populares y mitos de la región nos darán a conocer cierta actitud latinoamericana que acoge este tipo de creencias genuinas y que trascienden generaciones, algo que comprenderemos, además, con la puesta en escena de la familia Buendía.

Participamos de las dosis de magia con las conversaciones entre vivos y muertos, inexplicables lluvias que no cesan, sublimes lluvias de flores amarillas, nacimientos y enfermedades extrañas que nos acabarán trasportando a cuentos y leyendas populares que los abuelos les cuentan a sus nietos y que, junto con la familia, también estos perduran. Así, no resulta difícil comprender por qué se considera que la adopción del realismo mágico en Latinoamérica se debe a una relación peculiar con su propia cultura.

  • Isabel Allende

Pasar de la primera novela mencionada a La casa de los espíritus no resulta un cambio brusco ni desencaminado. Considerada también exponente del realismo mágico y fruto de la maravillosa Isabel Allende, con La casa de los espíritus volvemos a ser testigos de esta concordancia entre realidad y magia. También tendremos como protagonistas diferentes generaciones de una misma familia – La noción e importancia de la familia en Latinoamérica resulta bastante evidente – cuyas protagonistas son esencialmente mujeres. Por un lado, nos encontramos en Chile a principios del siglo XX donde veremos relatados los diferentes cambios históricos que acaban dando lugar al famoso golpe de estado – Otra vez, vemos cómo el realismo impregna la obra de forma determinante e incluso protagonista -. Y, por otro lado, la magia también tendrá lugar propio en la novela, incluso cuando nos acercamos al título de la misma. El efecto mágico de la novela reside en el poder de las mujeres de la familia en poder comunicarse con espíritus, clarividencia o fuerza psíquica que van apareciendo a lo largo de la novela. Encontramos apariciones fantasmales, supersticiones, sueños premonitorios que conviven con la realidad que extraemos del contexto.

Quizás la esencia del realismo mágico resida en la perfecta armonía entre magia y realidad. De la delgada línea que hay entre ambos, que a pesar de la aparente incompatibilidad que pueda resultar de la convivencia de elementos tan contradictorios, el resultado no sea precisamente mezclar agua y aceite sino mezclar dos colores compatibles en una misma pintura. Tanto en La casa de los espíritus como en Cien años de soledad, el verdadero elemento mágico que trasciende la realidad podría considerarse ese diálogo constante interfamiliar casi místico que muchas familias presienten dentro de sí. Por otro lado, también se encuentra visible en aquellos rumores en forma de leyendas populares que corren a través de las generaciones y que susurra el pueblo, fruto del imaginario del universo latinoamericano. Ambos expresados de forma natural gracias a la corriente literaria.

También hay relatos que se ayudan o refugian en el realismo mágico como vía hacia una posible trascendencia, hacia una esperanza o una luz que ilumina la oscuridad, la manera de superar o de residir en un mundo a lo mejor devastado, es el caso de Paula de Isabel Allende, donde elabora un compendio de cartas a su hija Paula mientras se encuentra en coma. Así expresa Isabel Allende su dolor por la agonía de su hija, articulando al mismo tiempo una memoria de su familia mientras los va presentando como espíritus que transitan la habitación donde se encuentran Isabel y Paula y así encuentra ella una manera de lidiar con el duelo y la muerte, buscando el lado más espiritual y místico de la misma; ya que Paula morirá ocho meses después.

  • Ana María Matute

También otros autores expresan esta mirada al mundo desde la esperanza de la magia, que surge de momentos oscuros y dolorosos, nos invitan a considerar el realismo mágico como actitud hacia el mundo, más que como estilo. Este es el caso de Ana María Matute, novelista española del siglo XX, de la generación de los niños de la posguerra, trae con ella un imaginario que, desde niña, impregna toda su obra literaria. Encarna una forma de luchar con la soledad y el desconcierto de la situación política de su país. Hija de padre republicano y barcelonesa, en sus obras la guerra y el desconcierto social están presentes, pero, por otro lado, también seremos testigos de su universo mágico que plasma en su literatura fantástica. Defensora de la fantasía, de la imaginación y sobretodo del uso que hacen de ellas los niños, nos hace comprender en sus obras la necesidad de acudir a estos mundos para sobrevivir a la realidad.

En Un paraíso inhabitado encontramos a una niña como protagonista, que emerge en un realismo social, pero con una mirada mágica con la que lee la vida. De esta manera, su estilo nos muestra una vida cotidiana con breves momentos que parecen haber surgido de ensoñaciones de alguien mitad dormido y mitad despierto. El realismo mágico es la filosofía de Ana María Matute, que no puede desprenderse del contexto que le ha tocado vivir, pero tampoco se desprenderá de su niña interior. Pasando por formas de plasmar una relación casi mística con las generaciones anteriores y con la cultura, hasta una manera de ayudar al humano a convivir con la realidad desde una nueva mirada hacia la misma; habrá también algún autor que se sirva del realismo mágico para crear un efecto cómico.

  • Pere Calders

Hablamos de Pere Calders, autor catalán también del siglo XX, nos muestra Cròniques de la veritat oculta donde recoge muchos de sus cuentos cortos. El título ya nos remite a una verdad que está oculta, una verdad que no se presenta fácilmente, articulada en forma de crónica. Bajo este título encontramos cuentos que esconden elementos extraordinarios que distorsionan naturalmente la realidad proporcionándonos un efecto cómico y de absurdo, y nos hace más que aceptar el elemento extraordinario, entrar en el efecto absurdo de la trama. El humor y la ironía trascienden sus relatos, haciéndonos entrar en su juego de forma imperceptible enseñándonos todos aquellos elementos mágicos que se incorporan a la realidad más mediocre. Este es otro ejemplo de actitud o reacción hacia la realidad, en forma de realismo mágico, que más que para contactar con el lado místico de la realidad, crea un efecto burlesco de la misma ayudándose de su maravilloso lenguaje.

Y así, el realismo mágico en literatura se presenta como actitud, lenguaje, filosofía de vida según la especie de relación que tenga el individuo con la realidad y la vía de escape que encuentre en la misma. El papel del movimiento en literatura poco a poco se irá desgastando más, la misma Isabel Allende comentaría en una entrevista que “A los jóvenes les hablas de realismo mágico y vomitan2”. Y a lo mejor el realismo mágico ya no encuentra refugio en literatura, lo que no impide, que pueda trascender a otro arte.

One Reply to “Realismo mágico literario: Autores y obras”

  1. Muy útil🐮

Deja un comentario