El rey Lear, Shakespeare

Se afirma que ese desamparo en el que el humano se queda, surge cuando el Dios cristiano no está en el mundo. Si hay Dios, no hay tragedia más importante que la de Cristo.

¿En que se diferencia la tragedia de Dios con la de los cristianos?

De la tragedia cristiana, la mayor es la de Cristo que muere por los humanos.

Nos encontramos de un Lear responsable de la tragedia que se desencadena sobre su cabeza.  Es importante que mediante la locura Lear descubra sus errores.

La catársis: Es un mecanismo artístico que dispone una distancia con lo que está ocurriendo en escena. Se pretende que el espectador, al sentir terror y piedad, se purgue de las pasiones. Esto ha  generado multitud de discusiones. La catársis es un mecanismo propio de una mimesis, un mecanismo artístico. La tragedia toma esas pasiones y las presenta de forma esencial, les quita los aspectos anecdóticos, las sistematiza, las profundiza a través de los juegos simbólicos de la obra. Las sustrae a todo lo que las rodea, les da mayor profundidad, las presenta casi desnudas a través de la mediación artística. Así se comprenden mejor. Se le ofrece al espectador la posibilidad de comprenderlas. La catársis funciona así: Aquel mecanismo artístico que permite que el espectador las experimente y al mismo tiempo mantenga una distancia que permita entenderlas.

En el Rey Lear ¿Qué personaje ve las pasiones exteriormente, el mediador de la cátarsis? ¿Quien se queda a cargo del aprendizaje de todo lo que ha sucedido? Edgar, nos devuelve la consciencia de que se trata de un personaje, además finge, interpreta el papel de un loco. Esta interpretación le permite distanciarse respecto a lo que está sucediendo. Disfrazarse de loco le permite ayudar a su padre. És el razón que desrazona, que ha aprendido todos los lenguajes de su sociedad y que finge creerselo para poder sobrevivir en medio de la sinrazón. Donde al hablar con la verdad o con una posible razón nadie va a creerte, te van a atacar. En este mundo, lo mejor es fingir ser loco con los locos. Protegerse, fingiendo ser como todos los demás, manteniendo firme con uno mismo esa razón, esa verdad íntima.

Deja un comentario